
Registra el carro que llega
Toma la placa, entrega el ticket y vuelve a la fila. No ve la caja, no ve el cierre y no sabe cuánto se ha cobrado hoy.
- Registrar entrada
- Cobrar
- Entregar el vehículo
Registra entradas, calcula cobros y cuadra cada turno con el detalle de lo que cobró cada operador. Sin computadora en la taquilla ni instalación complicada.
Explora a tu ritmo. Sin tarjeta para empezar y sin llamada comercial.
Turno completo: entrada, cobro, ticket y cierre de caja. La factura la sigues emitiendo por tu vía de siempre y el operador teclea ese número en el cobro. El nombre y la tasa del impuesto que salen en el recibo los configuras tú, y el emisor sigue siendo tu negocio.
Si operas solo, el modo por defecto te deja todo en una pantalla y no cambia nada. Si repartes el turno, le asignas un área a cada operador y el que cobra deja de ser el que abre la barrera. Y no es un botón apagado: el permiso lo revisa el servidor en cada operación, así que una sesión prestada tampoco se lo salta.

Toma la placa, entrega el ticket y vuelve a la fila. No ve la caja, no ve el cierre y no sabe cuánto se ha cobrado hoy.

Cobra, emite el comprobante y reimprime los del turno. También entrega, porque en turnos de poca gente el cajero atiende las dos cosas.

Busca el vehículo y abre la barrera. Si nadie lo cobró, no sale: en su pantalla no existe el botón de cobrar ni el de dejarlo pasar gratis.

Entra directo al resumen del día: vehículos adentro, cobrado hasta ahora, cómo va cada caja. Ni siquiera ve el menú de operación. Es el área para el dueño que quiere mirar sin riesgo de tocar algo.
El rol dice quién manda y no se toca. El área dice qué le toca hoy: la cambias desde el panel cuando rotan los turnos y aplica de inmediato: la siguiente operación que intente ya se valida contra el área nueva.
Con gente en entrada y nadie en cobros, los carros entran y quedan atrapados: la barrera solo entrega lo cobrado. La app no te bloquea, te enseña el hueco y te dice que te toca a ti taparlo.
Si en tu estacionamiento la misma persona hace todo, no cambia nada: ese es el modo por defecto. Las áreas son para cuando creces.
Cada vehículo que entra se lleva un papel en la mano y un recibo en el móvil. Vende ese espacio a un comercio de la zona (un restaurante, un taller, un lavadero, un concesionario) y el dinero del anuncio se queda entero en tu negocio.
Se activa sobre un plan en marcha; no se contrata por separado.
Precios por negocio. El administrador no ocupa plaza de operador: los operadores de cada plan son adicionales al dueño de la cuenta. Cambia de plan cuando tu negocio crezca.
El riesgo de una taquilla no es el vehículo que entra. Es la operación que se hizo y no aparece en el cierre, o la que aparece dos veces. Aquí las dos cosas están resueltas por debajo, no a fuerza de disciplina del operador.
Cada entrada, salida y cobro se guarda en el propio teléfono antes de intentar cualquier envío. La operación queda confirmada para el operador en el momento, no cuando el servidor responde.
Lo que falta por enviar queda en una bandeja de salida guardada en el almacenamiento del dispositivo, no en la memoria de la aplicación. Que la app se cierre, que el teléfono se reinicie o que se acabe la batería no borra nada: al volver a abrir, lo pendiente sigue ahí.
Cada operación lleva su propio identificador. Cuando la aplicación reenvía lo acumulado, el servidor reconoce lo que ya recibió, así que reintentar nunca se convierte en un segundo cobro sobre el mismo vehículo.
El cierre no es un número suelto. El sistema ya sabe cuánto debió entrar según los cobros registrados en ese turno, el operador cuenta el efectivo que tiene en mano, lo ingresa, y la diferencia aparece en pantalla en ese momento. Si hay un faltante, queda asociado al turno concreto en vez de repartirse entre todos los del día.
La tasa de impuesto y el nombre con el que aparece en el recibo se configuran desde la administración, y puedes decidir si el precio que cobras ya lo incluye o se suma aparte. El recibo que imprime es un comprobante interno de la operación, no un documento tributario.
Si todavía no tienes clara tu tarifa, mira cómo fijar la tarifa por hora.
No. Puedes operar con un teléfono o tableta, Android o iPhone; la impresora Bluetooth (solo Android) es opcional.
No. Tú sigues emitiendo tu factura como ya lo haces hoy; nosotros solo dejamos ese número anotado en el recibo del estacionamiento, para que quede todo junto.
Sí. Cada operador entra con su propio acceso y abre su propio turno, y todos trabajan sobre el mismo estacionamiento. El resumen del día los junta sin mezclar las cajas.
No. La lectura corre en el propio teléfono y las imágenes no se envían ni se guardan fuera del dispositivo. Funciona con la cámara de un Android de gama media.
Crea tu estacionamiento en minutos y úsalo gratis durante 14 días.